martes, 1 de abril de 2014

Visitando Sant Just Desvern | Barcelona

Vista del Walden 7 desde la plaza de la Vagoneta
Sant Just Desvern es un municipio de la comarca del Bajo Llobregat dentro del territorio de la sierra de Collserola. Forma parte del área metropolitana de Barcelona. Está a 5,4 km del distrito de Sarrià-Sant Gervasi y a 10,6 km del centro de Barcelona. Para llegar a Sant Just Desvern, desde el centro de Barcelona, sólo hace falta tomar el tranvía T3 en dirección Sant Feliu-Consell Comarcal, y en menos de 30 minutos llegamos a Rambla de Sant Just. Si seguimos una parada más (parada Walden) nos encontramos con uno de los edificios más emblemáticos construidos en Cataluña, el Walden 7. Este edificio fue una propuesta revolucionaria en materia de vivienda social de la década del setenta, apostando a formas de vida alternativas a las propuestas por conjuntos residenciales producidos en esa época. Fue diseñado por el equipo interdisciplinario Taller de Arquitectura, compuesto por Anna y Ricardo Bofill Levi, Salvador Clotas, Ramón Collado, José Agustín Goytisolo, Joan Malagarriga, Manuel Núñez Yanowsky, Dolors Rocamora, Serena Vergano. Cuenta con 1100 módulos habitacionales (5,3mx 5,3m x 2,50m) repartidos entre 446 viviendas.

                     Fuente: elaboración propia - marzo 2014
“Walden-7, una pequeña parte de una utopía hecha realidad (...) con unos objetivos que hoy día se incluirían dentro de la mejora de la calidad de la vida cotidiana o de la sostenibilidad del entorno habitable. En aquellos años anteriores y posteriores a los movimientos sociales y culturales que culminaron en los acontecimientos del "Mayo del 68", Walden-7 nació después de largos trabajos de investigación y de creación como una propuesta para un conjunto de viviendas de gran densidad edificatoria por metro cuadrado, alternativa al bloque de viviendas que era el modelo racionalista de muchos habitáculos concentrados sobre un trozo de suelo limitado. Se imponía en todas las ciudades del mundo como única solución posible al problema de querer dar la máxima edificabilidad a los solares y así bajar el precio de las viviendas sociales. Walden-7 fue concebido como una propuesta innovadora desde muchos ángulos: propició una reflexión sobre la vida de las personas en su globalidad, desde lo individual y privado hasta lo social y las relaciones interpersonales, desde la vida cotidiana hasta los aspectos del crecimiento económico, de la ciudad en relación al campo, de la producción industrial frente a la artesanal, así como del uso y de la percepción del espacio arquitectónico y de la influencia de la configuración del espacio físico en el comportamiento de las personas que lo ocupan, y de cómo tratar la imagen producida por los volúmenes edificados en relación a su entorno ambiental (…) representa para mí un continente de vida cotidiana sumamente agradable, en donde los trayectos para ir a tu casa o a casa de un vecino o vecina se convierten en paseos por un universo de formas y colores que satisfacen la propia dimensión estética. El Walden-7, que empezó como un ejercicio experimental, al cabo de más de 25 años ha empezado a manifestarse como un entorno urbano en donde realmente se pueden realizar esos deseos y satisfacer esas necesidades”. Palabras de Anna Bofill en  www.walden7.com

De la descripción que realiza Anna Bofill de su edificio extraeremos cinco conceptos claves: (1) alternativa para dar solución al bloque de viviendas de alta densidad edificatoria; (2) mejora de la calidad de vida cotidiana o sostenibilidad del entorno habitable; (3) reflexión sobre la vida de las personas, desde lo individual y privado hasta lo social y las relaciones interpersonales; (4) reflexión sobre el uso y la percepción del espacio arquitectónico; e (5) influencia de la configuración del espacio físico en el comportamiento de las personas que lo ocupan.
                     Fuente: elaboración propia - marzo 2014
 El Walden-7 logra combinar la alta densidad edificatoria sin la pérdida de la escala doméstica. La configuración del espacio físico consiguió que la escala monumental física del edificio se use y se perciba por los usuarios-as como escala doméstica.

La escala doméstica se logra a través de pequeños remansos asociados en su mayoría a las puertas de entrada de cada vivienda, aunque no nos podemos olvidar de los descansos de escalera que adquieren la capacidad de convertirse en balcones donde colocar una mesita y una silla donde charlar. Estos espacios tienen la capacidad de ser apropiados por sus residentes: macetas, mesas y sillas, tenders para la ropa, cochecitos de bebé, bidones de agua...los destinos dependen de la privacidad que brinden estos remansos cotidianos. Walden-7 se pensó desde el convencimiento de que nuevas formas de habitar son posibles a pesar de la densidad edificatoria. Estas nuevas formas de habitar vinculadas con la idea de comunidad, de vínculo entre las personas que viven juntas por el sólo hecho, al menos, de compartir parcela.


                                                                                                    Fuente: elaboración propia - marzo 2014
En la misma manzana del Walden-7 nos encontramos con La Vagoneta, un centro cultural y de ocio público, destinado a los niños-as y a su familia. Es un espacio, como cuentan los que gestionan este sitio, “para relacionarse, experimentar, desarrollar todo el potencial, la imaginación y la creatividad. La Vagoneta quiere ser un equipamiento generador de actividad, dinamizador del barrio y de la ciudad”. Lo visitamos el viernes por la tarde, nos sorprendió lo concurrido que estaba. Muchos padres y madres con sus hijos merendando en el bar, otros jugando en la plaza o realizando algunas actividades que ofrece el centro cultural. La combinación Walden-7 y la Vagoneta un viernes a la tarde realmente son un ejemplo de espacio público y espacio intermedio vivido y apropiado por sus vecinos de manera intensa. Por esta alegría que nos dio visitar estos dos lugares, es que decidimos publicar esta experiencia. 


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